Con el corazón arrugado como una uvita pasa

7 septiembre 2011 at 06:28 7 comentarios

Ayer Irene se cayó. De manera absurda, dolorosa y notoria: su carita se llenó de sangre por cuenta de una herida odiosa en su frente. Mamá, su compañía entonces, la tomó en brazos y caminó presurosa a casa. Nada pasó a mayores: llegamos pronto (estábamos justo al lado, en el parque), limpiamos la herida, tomamos tita bendita (que alivia los males del cuerpo y del alma) y nos pusimos en la frente (ella y todos los habitantes de la casa, incluídos los muñecos) una mariposita de microporo en la frente, para cerrar la herida y curar el corazón. Luego, tranquilas viendo una película de haditas, vimos claramente que la caída incluía raspado en su naricita.

Ahora nuestra pequeña duerme tranquila, mientras yo ansío que se levante para abrazarla y cuidarla. No entiendo por qué si se ha caído antes, este aterrizaje me dolió más en el alma. ¿Será la sangre?

(Aparte de ello, tengo conclusiones varias. 1. No volvemos a ese parque de piedras puntiagudas en el suelo. Queremos que le pongan algo que recubra el piso. Nos cambiamos a pasto y arbolitos queridos… que no impedirán tropiezos, pero que seguramente harán que sea menos cortante el descenso. 2. Se pueden mantener los estribos en los malos momentos, pero el corazón se arruga igual y el espíritu se marea cuando llega la calma. No es bueno ver sangre corriendo y menos cuando proviene del ser que más amas. Y 3. No hay curita que valga. Incluso en los males menores, el dolor vendrá.)

Hay un montón de temas más que tengo en el tintero, pero definitivamente estos no han sido días para sentarnos por aquí. Voy a ver a nuestra chiquita -que ahora con el cuento de las haditas dice, firmemente, “quiero volar”, mientras mamá y papá le explican que no lo intente, que con su cuerpecito no se puede, que lo haga con la imaginación, cerrando los ojitos y sintiendo un vientecito feliz en su corazón. Y aprieta sus ojos cerrándolos, para caminar a tientas ¿imaginando? 😉

(Ah, y la caída no fue soñando volar: fue caminando al encuentro de mamá.).

Anuncios

Entry filed under: En nuestra casita, Sana que sana. Tags: , , .

“Si Elmo tuviera dientes” Casi dos semanas de silencio

7 comentarios Add your own

  • 1. Jess  |  7 septiembre 2011 en 12:49

    que susto, me alegra saber que está bien, y tienes razón uno puede conservar la calma y tomar acciones pero el corazón y el mareo y el sentimiento tardan días en irse

    un beso para Irene y abrazo para ti

    Responder
  • 2. Ainhoa  |  7 septiembre 2011 en 15:22

    Uff, menos mal que todo quedo en un susto. Aqui tenemos varias cicatrices por temerarios y creo que todavia nos queda ver algunas. El susto del momento es impresionante

    Responder
  • 3. Náhuatl Vargas  |  7 septiembre 2011 en 20:25

    Es lo más impresionante, recuerdo la primera vez que vi su sangre en un rasponcito de de la cara, horrible; y la segunda, con una pequeña hemorragia nasal, peor, casi me desmayo, toda la cara, camiseta y hasta la cama embarrada en dos minutos que me ausenté al ir al baño.
    Es la vida, ni modo.

    Responder
  • 4. María José  |  8 septiembre 2011 en 05:16

    Ay, pobrecita. La sangre es que es muy escandalosa, como decimos por aquí. Espero que la próxima carrera hacia mamá sea sin sobresaltos.
    Un beso curativo a la pequeña hada.

    Responder
  • 5. Victoria  |  10 septiembre 2011 en 16:35

    Yo conozco ese sentimiento, y el mareo, en mi caso, no es solamente en el corazon, es en la cabeza y en todo el cuerpo, tal cual como un mareo viruliento, entonces, mi otra conclusion es que cuando pasan cosas asi, el efecto del dolor tambien es fisico. Me explico?
    Un abrazo,

    Responder
    • 6. azulitoclaro  |  11 septiembre 2011 en 22:58

      Exactamente, Victoria: también es físico. A mí el mareo me dio en tooooodo el cuerpo. Después de limpiar la herida y enfrentar todas las vainas. Es decir, “vuelta la calma”, mamá casi se desmaya. Un abrazo a todas y gracias por los ánimos. Sé que al menos es pasado y que lo único que resta es hacer lo que sea necesario para intentar que no ocurra nunca más.

      Responder
  • 7. yarim  |  11 septiembre 2011 en 00:33

    Lo bueno es que no pasó a mayores… Yo nunca he visto sangre (de mi chiqui) pero hemos tenido un par de episodios dignos de olvidar… qué daríamos para que nunca se lastimen…. Ánimo…. y a multiplicar las previsiones…

    LAs abrazo bonitas

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


De sol a sol

septiembre 2011
L M X J V S D
« Ago   Oct »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

Contenido protegido

NO SE PERMITE USAR NI LAS FOTOS NI LOS VIDEOS DEL BLOG La casita de Irene a no ser con consentimiento expreso y por escrito. Todo el contenido de esta web se encuentra protegido (a no ser que se especifique lo contrario) por una licencia Creative Commons tipo Reconocimiento-No Comercial-Sin Obras Derivadas.

Categorías


A %d blogueros les gusta esto: