Las primeras frases (y bla, bla, bla)

12 febrero 2011 at 08:26 6 comentarios

En un mes Irene ha pasado de repetir palabras sueltas a repetir frases completas (no oraciones… o, sí, algunas, pero no como un ejercicio constante). Nuestra sorpresa ha sido mayúscula, pues vemos en cuestión de minutos nuestra pequeña crece. Así, sin importar si el pequeño habla con balbuceos, palabras sueltas, oraciones o un idioma privado que incluye manoteos y caras, cuando se bordean los 18 meses ese deseo irrefrenable de comunicarse evidencia la toma de conciencia de sí mismo y sus ganas de conocer, participar e incidir en el mundo en el que está. Se hace grande nuestra chiquita, ¡aghh!


Guille -el hermanito de Mafalda- de Quino (tomado de El arte en todas sus versiones)

Y no me iré con teorías. Para quienes quieran conocer estudios científicos que hablen sobre el desarrollo del cerebro de los niños (un tema fascinante, por demás) dejo enlaces anteriores (en esta casita, 1, 2, y 3). Hoy quiero consignar momentos mágicos de Irene, para reírme a su lado cuando ella misma los lea y/0 pregunte: “¿y cómo y cuándo aprendí a hablar?” (si ya lees esto chiquita, debo decirte que éste es sólo el comienzo y que muy probablemente tendrás que leer más ;)).

Su primera frase

Estábamos sentadas a la mesa con papá. Comíamos y charlábamos como siempre. Irene miraba atenta y se reía con cada cosa, repitiendo palabras cada tanto (“opa” (sopa), “avo” (“¡bravo!” -cantado en señal de fiesta-), “má” (o “ma-má”, “más”). Los padres comentaban el encuentro con la hermana de una vecina, en el parque. Yo, intentando precisar de quién hablaba, le dije a mi amorcito: “¿recuerdas? la que tiene una niña adoptada”. Irene repitió inmediatamente: “niña adoptada”, con todas sus palabras. Tanto el padre como yo repitimos al tiempo, asombrados: “¿dijo “niña adoptada”?”. Irene siguió comiendo tranquilamente, como si esperara nuestros comentarios siguientes para continuar con la conversación.

Desde entonces ya no sólo repite una, sino dos y hasta tres palabras. Ha llegado a decir incluso oraciones completas (como “mamá está aquí”) y a usar gerundios reiteradamente, como si ampliar su vocabulario de sustantivos con adjetivos, verbos y adverbios no fuera ya suficiente. Así, además de nombrar las cosas y calificarlas (con un “mojado”, “sentada”, entre otros) y precisar cómo y cuándo están (“ya”, “ahí”, “aquí”, “allá”), Irene construye frases (ya empieza a hacerlo sola) y oraciones (“vamof, mamá” -“vamos, mamá”) e introduce (me faltaba) una acomodaticia pero significativa “a” antes de todos los sustantivos (ya no soy “mamá” a secas sino ” a mamá”, del mismo modo que los dientes no son “los dientes” si no “a iente”). También va perfeccionando su nombre: de “ene” pasamos a “nene”. Y así con un sinfín de cosas más (tiene enloquecidos a sus tíos con el “tío” y “tía” constantes. “Abuelo” va en “abubu”, aunque parece que aún no es la identificación definitiva, pues sigue poniendo carita de “lo voy a perfeccionar”).

En resumen, creo que aquellos que la vieron en Navidad van a encontrarse en muy poco tiempo con una niña parlanchina y conversadora que ya no camina sino que corre, opina y decide. ¿Si esto es al año y medio, en seis meses qué nos esperará?

😉

(Un beso, chiquita hermosa, de papá y mamá)

PD: El irinense sigue enriqueciéndose. Hay montones de oraciones y frases completas en ese idioma que aún no logro descifrar. 🙂

PD2: Sigo pensando que a los niños les basta para aprender estar acompañados (con papá y mamá, viviendo su vida y su cotidianidad CON ellos -no al lado de ellos, a secas… aunque admito que también aprenden algo, pero mejor si es con sentido), como decía Victoria en su comentario a la entrada anterior. Encontré un video extra sobre la no necesidad del jardín infantil (según él, no hay que ir a ninguna parte antes de empezar el colegio… bueno, no lo necesita el niño, quizás sí los papás para ir a trabajar) del pediatra español Carlos González, que no incluí en esta casita para no volverme pesada con el tema. En cualquier caso, si a alguien le interesa puede verlo aquí.

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6 comentarios Add your own

  • 1. María José  |  12 febrero 2011 en 10:43

    Pues agárrate que cuando empiezan así…¡no paran! Cada día aprenden cosas nuevas, y te das cuenta que es cierto eso que dicen de que los niños son como esponjas.
    La primera frase que Leo dijo fue “aquí ta” 😉

    Responder
  • 2. Susanna  |  12 febrero 2011 en 13:08

    Q bien sus primeras frases!!! Como aprendemos día a día y nos sorprendemos con todo lo que nos han de enseñar.
    Besitos desde Barcelona

    Responder
  • 3. mamasita  |  14 febrero 2011 en 05:54

    Pero re-contra-wow!!!
    Qué manera de hablar!!!
    Marlon la primera frase que aprendió a decir fue “ya está” jajaja!, pero decía algo así como “tá tá! eso fue hace como 3 meses y sigue aprendiendo día a día pero definitivamente no habla tanto como Irene! yo pensaba que él iba a hablar más rápido que Oliver por aquello del ejemplo y la estimulación por parte del hermano mayor, pero no se, tengo mis dudas. Igual hay que tener en cuenta que mis hijos son (o están en el proceso de ser) trilingües así es que no me extraña que les cueste un poquito más aprender a hablar que a otros niños!

    Responder
  • 4. London  |  14 febrero 2011 en 07:17

    Y dentro de nada estará todo el día como una cotorra y te acordarás de las ganas que tenías de que hablara cuando solo balbuceaba….

    Besitos

    Responder
  • 5. Karina  |  16 febrero 2011 en 17:07

    Àlex no hablaba nada, decía 4 cosas, de hecho, mi chiquitín, hasta que no comenzó a caminar prácticamente era mi bebito, tranquilo, hermoso y calladito.
    Fue el día que comenzó a caminar, el mismo día que comenzó la guardería y el mismo día que comenzó a hablar como un lorito. Desde entonces ya no he encontrado el botón de “off”… 🙂

    Es super chulo cuando comienzan a hablar!

    Responder
  • 6. Aprendiz de madre  |  23 febrero 2011 en 05:43

    madre mía, que vocabulario tan extenso! Me alegro un montón, por los tres! Creo que después de sus primeros pasos la etapa de las primeras frases es una de las más emocionantes, yo tengo un vídeo muy divertido que grabe después de que la llevamos al circo por primera vez, en el que Montse me está contando que vio a un pato (Donald) y a Mickey Mouse, pero en ese tiempo no podía decor Micky Mouse y en lugar de eso decía: Isi llas. así que esta torpe madre pensaba que la peque decía que vio: al pato y sillas. Y le comentaba a mi esposo ¿por qué la habrán impresionado tanto las sillas? jajajaja fue después de varios días que me di cuenta de que isi llas era Micky. Y ahora veo el vídeo y noto los esfuerzos de la niña en hacerme entender que vio a isi llas y no sillas. jejejeje En fin, cosas que pasan. Un abrazo a toda la casita!!!

    Responder

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