Vulnerabilidad

9 diciembre 2010 at 09:30 4 comentarios

Sé que se acerca la navidad y que quizás debería hablar de ilusión y esperanza, pero hoy no tengo el espíritu para hacerlo. En su lugar siento y debo confesar un sentimiento de impotencia y de vulnerabilidad… del que creo, por cierto, que ya he hablado antes. Y es que a pesar de la época, el nudo en la boca del estómago se mantiene y a veces, incluso, se acrecienta. Ser padre nos llena de miedos, de sensaciones de amenazas y de una conciencia exacerbada de nuestra vulnerabilidad.

Foto tomada de x_mangel.

Hace cuatro días hubo una tragedia terrible en un municipio aledaño a nuestra ciudad. La causa fue el invierno y el número de víctimas (porque, sí, la vida es finita) parece que asciende al centenar. Hasta ahora sólo han podido recuperar cincuenta y tantos muertos, pero las condiciones del invierno y la gran cantidad de tierra y escombros que los sepultaron no ayudan con la búsqueda. La mayoría, por lo visto, son niños.

Siento miedo. No pretendo vivir inmersa en una burbuja, pero es inevitable darme cuenta de que estoy metida en ella  cuando sensaciones como ésta me sorprenden y me golpean. Ahora sé que no nos bastamos solos… y que hay alguien más que no se basta sin nosotros.

Y sí, el tiempo calma todo, después de las tormentas siempre llega la calma y la marea sube y baja, pero quisiera ser infalible, indestructible… para hacer infalible e indestructible a mi chiquita. Quisiera poder protegerla -en todo el sentido del término- de cualquier mal, pero ya sé que no es posible y que si lo fuera seguramente el mundo sería plano y aburrido. Pero soy ilusa y me da miedo que me dé miedo. Me da angustia pensar que el mundo es ancho y ajeno y que hay peligros, incertidumbres y dolor más allá. Racionalmente entiendo las circunstancias de la vida y acepto, porque me toca, sus condiciones… sin posibilidad de réplica. Todo porque al mismo tiempo que me siento tan frágil, me doy cuenta de que si no fuera por esta lógica no sentiría, con toda su intensidad, la felicidad que me regala ese personajito que ahora nos acompaña.

La lógica de la vida es compleja. Por ello, me/nos declaro vulnerable/s, temerosa/os y frágil/es. Y me alzo en pie de lucha para vivir al lado de Irene en las buenas, en las malas y en todas las que lleguen (que espero que sean gratas en su-casi totalidad).

[Elevo mis silencios y mis temores a los chiquitos y a sus padres. Y a mi mamá.]

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Menos cosas, más felicidad (9): Cómo ahorrar dinero Ahora sí, Navidad

4 comentarios Add your own

  • 1. Karina  |  9 diciembre 2010 a las 10:40

    Te leo y me leo… como te entiendo. Más después del susto que tuvimos la semana pasada.
    Uno como padre piensa que puede hacer todo, o al menos casi todo, para que sus hijos estén bien, pero ante la fragilidad de nuestros cuerpos (tenemos unos cuerpos muy débiles comparado con nuestros espíritus) nace una enorme impotencia, que ante situaciones como estas, y otras como la que vivimos nosotros, te das cuenta de que no cuentas para nada. Que el destino marca y dispone de ti, que tu puedes hacer lo imposible, pero luego un trágico accidente cambia todo.

    Solo nos queda disfrutar, y vivir, intensamente, muy intensamente, cada día.

    Un abrazo y ánimos!!!!!

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  • 2. María José  |  11 diciembre 2010 a las 09:52

    Yo también me identifico mucho con tus palabras… Yo paso desde las 7 de la mañana hasta las 4 separada de Leo y a veces (no muchas veces porque sino me volvería loca) pienso en lo que podría pasarle estando lejos de mí. Y siento la necesidad de protegerlo constantemente, para que sufra, para que no se haga daño… Pero eso es imposible, más cuando crezca y tome las riendas de su vida. Y la historia es así, la misma, generación tras generación…

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  • […] y con reflexiones como las que escribo cada tanto bajo la categoría de Maternidad (que somos más vulnerables, que nacemos y crecemos con los hijos cuando somos papás, que cada día es un nuevo comienzo, que […]

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  • 4. ¿Nos cambia la vida ser papás? « La casita de Irene  |  15 abril 2011 a las 06:44

    […] y con reflexiones como las que escribo cada tanto bajo la categoría de Maternidad (que somos más vulnerables, que nacemos y crecemos con los hijos cuando somos papás, que cada día es un nuevo comienzo, que […]

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