Archive for mayo, 2010

Si todos aprendiéramos a sentirnos iguales…

Pues bien, aunque no todo está decidido, las votaciones de ayer me llenaron de tristeza -sí, como a Stella-, de dolor y de estupefacción. Y aún falta la segunda vuelta. Y debería ser posible dar el giro, pero me siento tan decepcionada por los resultados de estos comicios, que no sé cómo (y tengo que hacerlo) sacaré otra vez ánimos y esperanza. Estoy obligada a hacerlo, por Irene y por esos millones de colombianos que aún no están en capacidad de entender por qué Colombia necesita una vuelta de página, porque es importante ser (en todo el sentido de la palabra) ciudadano. Pero que lo necesitan tanto o incluso más que nosotros.

Recordé mucho la máxima que dice que los pueblos tienen los gobernantes que se merecen. Yo quisiera que mi pueblo fuera inteligente, pensante, crítico. Quisiera un pueblo ciudadano e instruído… pero, al parecer, mis deseos no son suficientes. Y aclaro que cuando pido instrucción y pensamiento no estoy pensando ni siquiera en que todos seamos genios o filósofos. No. Creo que las sociedades necesitan la existencia de discursos, oficios y técnicas variadas para soportar sus pesos. Pido colombianos que entiendan mínimamente cuáles son sus derechos, cómo funciona un Estado, qué es la democracia y cuál es su lugar en ellos. Ciudadanos que puedan llegar a las urnas sabiendo qué es lo que hacen y -sí, aunque parezca sorprendente- cómo deben hacerlo (cómo deben marcar el tarjetón, insertarlo, cómo deben encontrar la mesa que les corresponde y un montón de básicos que ni siquiera estamos en capacidad de hacer… porque no conviene, porque a los que siempre gobiernan en este país les sirve más un pueblo ignorante e incapaz, que no cuestione, que no exija y que se deje robar. Un pueblo que no se siente Estado y dueño, un pueblo que se sienta agradecido porque lo miran, un pueblo que piensa que lo que reciba -lo poco que le den- no se lo entregan porque tenga derecho a eso sino porque el gobernante de turno lo hace de buena gente, como si de un favor particular se tratara y no de un sistema democrático y equitativo que, a él, como su gobernante, SE LO EXIGE y SE LO MANDA).

Las décadas de una educación mediocre (por no decir MALA, y eso para los pocos que puedan tenerla), de minorías mandando y decidiendo para ellos (sobre todos, que es lo más doloroso), la costumbre de que el país funciona no por las vías legales sino por las vías cortas, corruptas, amañadas, clientelistas y de atajo (como dice justamente Mockus); las consecuencias de unos medios de comunicación oficialistas y serviles (que sirven más de escalón para que directores de noticias se conviertan de la noche a la mañana en embajadores, que para crear opinión y crítica pensante), la inoperancia total del sistema judicial y la anomia reinante en todo el territorio nacional, el reino de las vías de hecho sobre las vías de derecho, el mundo aparte de la fuerza pública y su funcionamiento de espaldas a la comunidad, la inequidad en la distrubución de la riqueza, la aniquilación casi total de un sistema laboral -y la puesta en marcha de un sistema que favorece relaciones laborales encubiertas bajo formas de contrataciones de servicios, sin derechos ni prestaciones básicas -de salud y pensión- para los contratistas -otrora trabajadores-), eso y más nos dejan los resultados de anoche. Y sé que debo dar el salto y confiar. Que la esperanza es lo último que se pierde. ¿Pero es creíble que un país que vive de espaldas al mundo, que no entiende de derechos (humanos, incluso), que se deja gobernar al amaño del loco de turno, que piensa que la peor peste que lo ataca es un grupo de subversivos (que, si la fuerza quisiera, hacía mucho que habría podido enfrentar), que desconoce sus cifras de desaparecidos, de muertos, de presos; un país -en definitiva- que no entiende qué es la democracia (ni el comunismo), un país que vive para lo que repiten los medios es un país con futuro?

Necesito recuperar mi esperanza. Pero no dejo de pensar que lo mismo que arroja este estudio pasa en mi país: la pobreza ha sido el mejor caldo de cultivo para ciudadanos que se sienten sin derechos, que creen que ellos no pueden aspirar a nada porque ése es el orden natural, seres que no saben cómo conseguir lo que quieren, que se caracterizan por  “una sensación emergente de distancia, desconfianza y constreñimiento” y que están rodeados de otros, pocos, privilegiados, hijos de las únicas cinco familias que gobiernan este país, que se sienten dueños -únicos- de todo lo que les rodea, “chicos [que] actúan como si tuvieran derecho a perseguir sus propias preferencias individuales y a relacionarse activamente en entornos institucionales”. Ojalá todos aprendiéramos a sentirnos iguales… aunque queda un comicio más para soñar con ello. Ojalá pueda recuperar mi sueño.

Gracias a todos por su apoyo. A lo mejor, algún día lo logremos.

😉

PD: Y escribo esto sin leer una sola línea noticiosa, sin saber opiniones, sola con mis sensaciones y las de mi muacho. No sé cómo haremos los tres millones que votamos distinto para recuperar los ánimos y lograr convencer a los otros 4 millones que nos harán falta para dar el salto… Para cambiar. Hay que intentarlo… y ojalá, como a Mafalda, me dieran ganas de reírme y no de apretar los dientes, salir corriendo o llorar.

PD: Y ahora la cita es el 20 de junio. ¡¡¡Y no se puede faltar!!! También ese día, renacida (como el ave fénix), salgo a votar. El sol gira, la tierra gira, la luna gira. Tenemos que poder cambiar.

31 mayo 2010 at 09:31 13 comentarios

“Dar el salto y confiar”

La actual contienda electoral de mi país se ha caracterizado por la intervención constante y maliciosa de los medios de comunicación y por la desprevenida y, por lo tanto, propicia (para fines non-sanctos) ingenuidad política de buena parte de los votantes colombianos. Hoy, día de las elecciones, he encontrado un mensaje en mi correo electrónico que transcribo en este espacio porque expresa justamente lo que estaba pensando: que sé que mi candidato es falible, como todo ser humano, pero que voto por él porque su falibilidad es confiable, porque comparto sus principios y porque siento una coincidencia moral y política que me da esperanza en el futuro. Quisiera que aquí, naturalmente, como en Europa y otros países, aprendiéramos a votar por partido. Pero para ello se necesitan no egos sino hombres. Hoy lo hago, a sabiendas de que aquí eso nunca ha sido posible…, mucho menos cuando los partidos nacen en la casa presidencial, cuando los congresistas cambian de partido, consigna y principios durante sus mandatos. Pero, quizás ahora, es momento de pensar y construir distinto porque hay esperanza y hay un no político entre los candidatos. Voto verde y voto por Antanas Mockus porque creo que los colombianos nos merecemos un país educado, respetuoso, equitativo y justo. Y sé que he sido reincidente y hasta cansona con este tema, pero -de verdad- lo hago porque creo que nuestro presente será también nuestro futuro. 😉


“¿Qué demonios tiene que ver responder una pregunta tramposa sobre el sueldo de un médico general en 10 segundos con llevar a cabo una “reforma estructural al sistema de salud”? ¿Qué demonios tiene que ver satisfacer los caprichos maniqueos de una periodista frente al glifosato con “impulsar opciones de desarrollo integral para las regiones en las que existen cultivos ilícitos, con el propósito de reducirlos de manera sostenible y eficaz”? ¿Qué demonios tiene que ver el poner a un candidato presidencial a desfilar con respuestas en ese reinado de las suspicacias que son los debates con gobernar un país sobre la base de una propuesta de gobierno que se ha venido construyendo en forma colectiva con el apoyo de un abanico plural de los más sobresalientes expertos del país?

“Sí. Cuando Antanas habla en los debates yo también me siento como un bombero que alista su malla para recibir a alguien presto a saltar desde algún piso alto de un edificio en llamas; yo también quiero corroborar que es infalible, quiero confirmar que sus propuestas son inmejorables, quiero un certificado que me garantice que en todo su equipo no hay una sola sombra de sospecha, quiero ratificar que tengo respuestas para cada una de las críticas sobre su supuesto neoliberalismo o sobre sus supuestas simpatías con la revolución bolivariana.

“Pero lo único que me encuentro, por más que le dé vueltas, es un ser humano que, mientras sus adversarios prometen créditos a cero interés para todos los graduandos del país, 400.000 viviendas de interés social o acabar con la injusticia social en 4 años, traza los horizontes con prudencia, porque es incapaz de dar una sola respuesta que implique un compromiso que él no pueda cumplir; un ser humano dispuesto a aceptar que necesita el mejor de los equipos para gobernar porque para cada tema hay personas que saben mucho más que él; un ser humano dispuesto a retractarse cuando unos periodistas lo han empujado a responder una pregunta suspicaz y su rival aprovecha el show mediático para restregarle la respuesta una vez más; un ser humano dispuesto a contenerse cuando sus respuestas pueden poner en riesgo las futuras relaciones con un país vecino, así eso no complazca nuestro delirante patriotismo; un ser humano dispuesto a afirmar que va a hacer que todos paguemos los impuestos que es justo que paguemos para construir país. Por más que le dé vueltas, sólo me encuentro con eso: un ser humano sin igual, capaz de liderar una transformación que es ante todo moral, capaz de ser el ser el epicentro de este sismo imparable de confianza que se está extendiendo lentamente entre nosotros que estamos tan acostumbrados a sospechar.

“Ahí está él, incólume, después de que J.J. Rendón y sus secuaces tuvieron que contentarse con su supuesto “ateísmo” tras llevar a término su tarea, seguramente muy acuciosa, de rastrearle su pasado público y privado para hacerle zancadilla y evitar su imparable ascenso. Ahí está su equipo, liderado por tres ex – alcaldes de talla mundial que han logrado, a pesar de sus orgullos y prejuicios ideológicos, tejer puentes sobre el abismo de la desconfianza y trabajar juntos. Ahí está su propuesta, excepcional pero del todo incompleta, con la invitación a que la discutamos, a que la construyamos en forma conjunta sobre la base del diálogo de argumentos y teniendo como marco principios como la vida es sagrada, la coherencia de fines y medios o la primacía del interés general sobre el particular. Eso es todo lo que hay.”

30 mayo 2010 at 08:11 10 comentarios

Llegó el día de votar

Con esperanza, sin temor, con confianza. Y, sí, no será fácil construir un nuevo país, pero si hay conciencia, respeto y acción (una acción amorosa, legal, responsable y educada), todo tiene que ser mejor.


Ojalá que en el futuro, cuando veas esto, mi corazón, la Colombia que te rodee, como tú, esté llena de bienestar, equidad, transparencia y amor.

30 mayo 2010 at 00:02 1 comentario

Para que entre el sol

Abrimos las ventanas a la esperanza, porque creemos en el respeto a la vida, en el reconocimiento del otro, en el poder de la palabra y en la capacidad transformadora de la educación.

29 mayo 2010 at 08:55 Deja un comentario

¡Ahora sí!

Este domingo será el día del sí 😉

Y votaremos verde, por ti, mi niña, por mí, por él, por nosotros, por vosotros y por ellos.

28 mayo 2010 at 10:54 2 comentarios

Sueño y lactancia: ¿menos despertares a los casi 10 meses de edad?

Todas las noches con los pequeños son distintas… pero hay unas, que ya había comentado antes, en las que el sueño cambia tanto que nosotras, madres a fin de cuentas, damos vueltas en la cama ya no por tener que levantarnos cada cierto tiempo, si no, justamente, porque el chiquito no se ha vuelto a despertar. Desde hace cuatro días, los despertares de Irene no han estado acompañados invariablemente por su tetita y, para mi sorpresa, esto ha devenido en una reducción abrumadora de sus despertares. ¿Será que mi chiquita está aprendiendo a relajarse sola, será que ya es una niña más grande, será que está aguantando hambre, será que yo soy una mala madre por no darle pecho todo el tiempo, será que el sueño y la lactancia tienen una relación incomprensible, será que mañana es distinto, será… normal?

Y arranco con lo que he dicho una y mil veces: Cada niño es único. Y cada madre y cada familia tienen su propia historia y lo que pasa en unos no tiene que ser igual en los demás. Me lo digo especialmente a mí misma, pero también lo escribo porque temo que en el futuro alguien lea esto y termine, por una interpretación descontextualizada de nuestra experiencia, iniciando un destete forzoso del chiquito, cuando yo misma afirmo a los cuatro vientos que quiero que Irene tome pecho hasta que -literalmente- ella quiera (ojalá, al menos, hasta sus dos años). Dicho esto, arranco con nuestras nuevas variantes de sueño nocturno y con una serie de preguntas que -habrán visto- no sé aún cómo responder.

Despertar

Hace algunos días, Irene inició un período de muchos despertares nocturnos (5 o 6 en la noche), que duraban poco, pero que se repetían, pasadas las primeras tres o cuatro horas de sueño, cada hora y media más o menos. En estos despertares, como suelo hacer siempre, yo le daba pecho para ayudarla a relajarse y, una vez dormida, volverla a acostar.

Pues bien, empecé a notar que nuestra chiquita muchas veces no alcanzaba a succionar más de cinco minutos antes de quedarse de nuevo profundamente dormida. Como no tenemos colecho y cuando le doy tomas nocturnas (al menos al principio) me despierto totalmente, concluí que el tema era más un “necesito relajarme para conciliar el sueño” que un “tengo hambre y necesito tomar la leche de mamá”. Me propuse buscar alternativas para que Irene pudiera relajarse de otro modo, no tanto para no levantarme en la noche -que lo hago con gusto y hasta me hace falta-, sino para que mi chiquita tuviera un sueño apacible y descansara más.

Tertulias con mamá

Iniciamos así unas nuevas tertulias nocturnas: durante su última toma empecé a hablar con ella diciéndole que podía estar tranquila porque sabía que siempre estábamos a su lado, amándola, cuidándola y protegiéndola para que nada malo le llegara a pasar. Paralelamente, acariciaba su espalda, sus hombros, sus brazos, sus piernas y le decía que si se despertaba en la noche, podía darse la vuelta, cerrar nuevamente sus ojitos, respirar profundo y sentir cómo su cuerpecito se llenaba de amor, paz y serenidad.

Cabe decir que estos (darse la vuelta tranquila y volverse a dormir) son comportamientos que ya he visto en ella, pues a diferencia de sus primeros meses de vida, nuestra chiquita ahora se acuesta casi siempre entredormida, consciente de que está yéndose a la camita y dándose la vuelta ella misma para dormir de lado, en su posición preferida. Agrego, así mismo, que en más de una ocasión en que me despertaba presurosa para atenderla porque creía que se había despertado, me encontraba con que su despertar había sido superficial, que ella apenas necesitaba sentirse acompañada para dar una vuelta en la cama y continuar su sueño.

Esto, sumado a unas palabras recientes de Adri en su blog, donde contaba que no siempre ayudaba a Gabi, en sus despertares, a dormir dándole pecho porque de este modo dormía un poco más, y a la consciencia de que Irene toma leche materna durante todo el día, a demanda (cómo, dónde y cuando quiera), que siempre estoy con ella y que no tiene ningún problema con su alimentación complementaria (además de que ya tiene casi 10 meses de edad), me convenció de intentar otros métodos para acompañarla en sus noches. ¿Resultado? Pues que de un día para otro, sin más, mi chiquita ha pasado de despertarse 5 o 6 veces en la noche, a uno o dos despertares. ¿Coincidencia? Ustedes dirán.

Nuestras hipótesis

(Foto de Bebés y más)

Y digo hipótesis porque es posible que mañana, con la misma secuencia de acciones, Irene se despierte cada dos horas. Además de lo dicho anteriormente (que Irene toma leche materna a demanda, que va bien con su alimentación complementaria, que es una bebé con un aparato digestivo mucho más maduro por su edad y no requiere tomar leche en la noche para completar sus requerimientos de nutrientes, que siempre ha estado acompañada), pienso que hay un par de cosas más que propician este tipo de cambios en nuestra chiquita. La primera es que nunca ha llorado en las noches, pues siempre nos ha tenido a su lado al despertar. Creo que eso le da confianza y seguridad y ayuda, por supuesto, a que no se sienta amenazada y se sienta tranquila -o, lo que es casi igual, a que se relaje fácilmente- incluso sin succionar el pecho de mamá. La otra es que el sueño nocturno de Irene (desde sus primeras semanas de vida) ha sido regular: siempre, desde que tuvo conciencia del día y la noche, ha dormido desde las 6 p.m. hasta las 6 a.m., horas en las que el sol también descansa en esta tierra tropical. Se despierta, por supuesto (unas veces más, otras menos), pero eso nunca ha variado su hora de irse y salir de la cama. Algo con lo que se puede contar.

¿Y qué es exactamente lo que hemos hecho estas últimas noches?

Atenderla cada vez que sentimos que está totalmente despierta. ¿Cómo? Yendo a su cuarto, hablándole para tranquilizarla, diciéndole que estamos con ella, que puede dormir tranquilita, que estamos cuidándola y amándola como siempre (algunas veces, incluso, le cantamos su nana, mi “corazón de melón”, reiterativa desde el embarazo, inventada y que sigo debiendo por acá). Si vemos que no se duerme y que definitivamente lo que quiere es leche, la sacamos de la cunita y la dejamos mamar. La sorpresa es que normalmente esto sólo ocurre al inicio de la noche, en su primer despertar. De ahí en adelante, al menos en los últimos dos días (de cuatro es una referencia significativa) se ha dormido casi inmediatamente… Y sólo se ha despertado una vez más.

¿Se habrá reducido su ingesta de leche?

La verdad es que creo que no. Pero aclaro que en este momento y en este caso. No sé si se mantenga así y no creo que sea igual ni en otro niño ni en otra mamá. El pañal que le cambio en las mañanas, al despertarse, sigue estando tan mojado como siempre -sólo usa uno en la noche 😉 … una de las ventajas de usar pañales de tela: le pones un inserto extra y ya está- y sus tomas de leche durante el día siguen siendo tan frecuentes como antes. Lo único que ha variado, desde que salimos de la clínica, es que ahora, alrededor de las 4:00 o 5:00 p.m., toma una sopita (completando dos en el día). A las 6 p.m., como siempre, toma su lechita.

Veremos cómo siguen dándose las cosas. Lo cierto, es que definitivamente nada está escrito en este oficio (¿oficio?) de ser madre y que mi chiquita está en una edad en la que todo puede pasar. Confieso que antes de escribir esto temí que alguna madre entendiera que la solución para los despertares era el destete, pero espero que haya quedado claro que no lo pienso ni loca y que sigo siendo una defensora total de la lactancia. Creo, simplemente, que nuestra chiquita ha llegado a un momento en su desarrollo en el que no necesita comer durante la noche y en el que sus ciclos de sueño se regulan más. ¿Les había contado, por cierto, que durante el día también ahora duerme mucho más?

😉

(Y para no dejar el tema puramente en lo anecdótico, les recomiendo este artículo sobre las fases del sueño, de Bebés y más, esta entrada de nuestra casita sobre el libro Dormir sin lágrimas, de Rosa Jové, y el libro mismo de esta autora. Creo que los tres textos pueden ayudar a entender mejor el sueño de los peques y a buscar alternativas que se amolden a cada hogar.)

25 mayo 2010 at 07:48 3 comentarios

Todo (y si no, casi todo) sobre la alimentación infantil

Y más específicamente, sobre la alimentación de los bebés. Desde hace algunas semanas, la página web de Bebés y más está publicando artículos variados y profundos sobre la alimentación infantil. Hoy quiero recomendarles algunos de ellos, pues considero que pueden ser de relevancia y utilidad en la dieta de los pequeños. Lo que más me ha llamado la atención sobre ellos, es que cada uno se centra en un alimento en particular, resolviendo inquietudes, recopilando información importante y precisando, incluso, qué tipo de productos se incluyen en el alimento o producto descrito. Adicionalmente, si entran a la categoría general creada sobre la alimentación infantil, se pueden encontrar textos generales sobre la alimentación complementaria, las papillas, el uso de las cucharas, el Baby-Led Weaning, entre otros. Así que si tienen dudas o simplemente quieren ampliar información sobre la alimentación de los pequeños, no dejen de visitar este portal.

Foto: [Puamelia]

Entre otros, pueden encontrar textos sobre el huevo en la alimentación infantil, los mariscos (1 y 2), el pescado, los pescados semigrasos, los pescados inadecuados en la alimentación infantil, los pescados azules, el pescado blanco, recomendaciones para la elaboración del menú infantil, la ternera y el cerdo; el cordero y el cabrito; el pollo, el pavo y el conejo; las carnes, verduras y hortalizas en la alimentación infantil, verduras a partir de los 12 meses de edad (1 y 2), tomate, apio y zanahoria; la cebolla y el puerro, la coliflor y el brócoli, los guisantes (arverjas) y las judias verdes, la patata (papa) y la batata, las frutas en la alimentación infantil, el melón, la sandía y el melocotón (y otras frutas de verano); el plátano o banano, la piña, el kiwi y otras frutas tropicales; la naranja y la mandarina, la calabaza y el calabacín, la manzana y la pera, los cereales: la avena, el centeno, el trigo y el trigo sarraceno, sorgo, mijo, sésamo (ajonjolí) y arroz salvaje, el amaranto, la quínoa, el maíz, el arroz, entre otros.

Y como hay tanto para leer, sólo agregaré que en este especial sobre la alimentación infantil (a partir de los seis meses) aún están pendientes los artículos sobre las leches y sus derivados, y que son igualmente recomendables los textos relativos a las papillas, el Baby-led-Weaning, el agua, las características que deben cumplir los nuevos alimentos en la dieta del bebé, además de la guía resumen (1 y 2) sobre la alimentación complementaria, un texto sobre la conveniencia o no de una dieta vegetariana para los niños, otro sobre la conveniencia de la comida casera (en lugar de la industrial) y un decálogo sobre una alimentación infantil sana. Como ven, muuuuucho por aprender. 😉

22 mayo 2010 at 10:14 4 comentarios

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