Archive for noviembre, 2009

“No chupo dedo, lo muerdo”

Después de comerse el puño entero, de coger sus vestidos y babiarlos un buen trecho, después de jugar constantemente con su lengua y de un largo y variado etcétera (en ningún caso molesto y en todos perfectamente normal para una chiquita de su edad), Irene ha encontrado su pulgar y anda feliz con él en su boca. La particularidad: no lo chupa si no que lo muerde.

En cualquier caso, el tema no nos molesta ni cinco, pues de acuerdo con lo que hemos leído, es un comportamiento que hace parte del desarrollo natural del niño. Podría tener chupo, incluso, y tarde o temprano terminaría por encontrar su dedido. No lo hace todo el tiempo, pero cuando lo encuentra se entretiene realmente con sus dedos, hasta el punto de que muchas veces no es uno si no dos los pulgares con los que empieza a jugar. 😉 Algunos dicen que puede ser una molestia por dientecitos, pero yo como que no me atrevo a creerlo, pues pienso que todavía no es tiempo… Ya veremos.

30 noviembre 2009 at 08:49 2 comentarios

¿Cómo alimentar al bebé con vasito?: una forma de mantener la lactancia materna cuando no siempre está presente la mamá

Irene tiene ahora un poco más de tres meses. Felizmente, hasta ahora, hemos logrado nuestra meta de darle exclusivamente leche materna: he estado todo este tiempo con ella y siempre ha tenido a mano su “teta”. Muchas madres, sin embargo, deben modificar sus rutinas y retornar a sus trabajos o no pueden darle el pecho a sus hijos porque estos son muy pequeños y no han establecido bien la succión o por asuntos médicos. Surge entonces una pregunta: ¿Cómo pueden mantener la lactancia a pesar de no estar con sus chiquitos cada vez que se alimentan? Hay varias formas, pero la más recomendable es darle leche extraída de la madre con un vasito, pues con ella se evita la confusión de succión y se garantiza, al menos en la práctica, la permanencia a futuro de la lactancia materna directa. Comporto por ello aquí, un “tutorial” en video para aprender a hacerlo. Verán cómo después de recibir la leche con vasito, los chiquitines vuelven tranquilos al pecho. Puede que cueste un poco al principio, pero sin prisas y con constancia es posible hacerlo. 😉

¿Las ventajas? Muchísimas: con el vasito se evita, como decía al comienzo, la confusión de succión, pues la forma como el bebé recibe la leche se diferencia claramente de cómo lo recibe del pezón. Adicionalmente, el vasito permite que la madre se desplace (al trabajo, a una cita médica, etcétera) sin que ello altere la rutina alimenticia del pequeño, y también sirve como alternativa temporal o permanente de la lactancia -con leche extraída de la madre- para aquellos casos en los que los pequeños no pueden pegarse directamente de sus mamás (bebés prematuros, labio leporino, grietas en los pezones, etcétera). Podría seguir enumerando otras ventajas, pero no quiero alargarme. ¿Quizás las mismas por las que es mejor la leche materna sobre la leche de tarro valgan? Como esas ya las hemos mencionado antes (una, dos, tres, y hasta cuatro veces), no vuelvo a enunciarlas. Como ven, la lechita de las madres da mucho para hablar.

😉

24 noviembre 2009 at 07:44 2 comentarios

“Querida Irene”

Hoy te escribiré especialmente a ti. Siempre lo hago, al mismo tiempo que te alzo, te acaricio, te hablo… Este blog está cargado de historias (tu historia) pensadas y escritas para ti. Confío en que en algún momento puedas leerlo. Y cuando ese instante llegue, quiero que encuentres también algunas cartas tuyas, mensajes de papá y mamá, que iluminen tus días de la misma manera que tú nos los inundas a nosotros con tu amor, tu luz y tu paz.

Has cumplido ya un poco más de 3 meses y, sin exagerar, afirmo que nos has cambiado la vida totalmente, haciéndola mucho más hermosa y feliz. [Y que conste que hemos sido bendecidos por Dios, la vida o el destino (no sé) con la felicidad desde que estamos juntitos, papá y mamá…]

Aunque parecía imposible, tú nos demostraste con tu llegada que la vida podía llenarse de más colores: tus sonrisas, tus balbuceos, tus ruiditos constantes, tus alegatos amorosos, tus patadas enérgicas, tus carcajadas, la luz brillante que inunda todo el tiempo tus ojos, todo eso que eres tú y mucho más le ha dado una vuelta a nuestros días recordándonos cosas ya olvidadas y, sobre todo, devolviéndonos la simpleza de la vida, la esperanza, el goce en el asombro, la vitalidad.

La manera como te miras las manos, el modo tan singular en que aprietas con tus dedos el pulgar para dejarlo salir luego entre tus otros dedos, tu mirada curiosa e inquisitiva ante todo lo que te rodea, tus sonrisas amplias que iluminan todo tu rostro, el cómo te las ingenias para chuparte el pulgar al mismo tiempo que intentas chuparte el otro puño, completo… todo lo que haces, lo que descubres, lo que inventas, Irene, resulta grandioso a nuestros ojos. Desde hace como tres días, por ejemplo, te cuesta concentrarte mientras comes de mi pecho: si me oyes hablar o si oyes a tu padre, te sueltas inmediatamente para mirarnos, para respondernos, para comentarnos. Y el impacto que produces es tan grande que casi ni logro imaginarme cómo era la vida sin ti. ¡Son tantas experiencias y todas son tan maravillosas que temo un mal juego de mi memoria!. Por eso te escribo, mi niña, para recordarlas y para agradecerte y para recrearte y para perpetuarlas.

Chiquita, hoy ya es tiempo de acostarme y dormir tus mismas horas para despertarme en la noche cuando me llames. Recibe un besito mío y otro de tu padre. Y unas gracias infinitas iluminadas por una de tus sonrisas. Ojalá tengamos una existencia larga y feliz para vivirte y amarte.

Recibe un abrazo y, con él, los cuidados de todos nuestros angelitos.

Te ama,

Mamá.

22 noviembre 2009 at 22:05 Deja un comentario

Nutrired: una casita para la lactancia materna y, en general, para una mejor nutrición infantil

Encontré en estos días Nutrired, una página muy interesante sobre la nutrición infantil que habla, especialmente, sobre la importancia de la lactancia materna. Aunque tiene información puntual para Argentina (su lugar de origen), cuenta con documentos muy valiosos para cualquier pequeño, además de links relacionados con su alimentación. ¡Se las recomiendo! Ojalá tuviéramos un nodo informativo así también en nuestro país.


Entre los materiales de la página que más me gustaron, destaco:
Los primeros 5: un programa educativo de la provincia de Tucumán que señala la importancia de la alimentación y el afecto durante los primeros 5 años de vida. Sus contenidos se presentan en bloques televisivos (disponibles en Nutrired en la sección “Información Nutricional”), que se encuentran en Youtube. Aquí, el segundo bloque del primer programa. Simple e interesantísimo:

La sección de bibliografía: Cuenta con más de 50 libros, artículos y revistas sobre nutrición, además de links de blogs y sitios recomendados, como Nutrinfo (con monografías y e-books sobre la alimentación de los niños), entre otros. Algunos no funcionan, pero la mayoría sí, con lo que vale y mucho su selección.

La sección de preguntas frecuentes, con 20 respuestas a las cuestiones más frecuentes sobre nutrición: responde, entre otras, a inquietudes sobre el embarazo, la lactancia, la niñez, cómo tener una vida sana y, en general, sobre alimentación. Algunas tienen enlaces a páginas comerciales (como Nestlé), que a primera vista pueden parecer irrelevantes, pero que revisadas en detalle ofrecen herramientas útiles (como recetas, dietas especiales, entre otros). Y un tip: cuando en las respuestas les aparezca la página de Lacmat, Lactancia materna y seguridad alimentaria, no se asusten si aparentemente no hay información disponible: por un error de diseño, todos los contenidos aparecen al final de la página… así que desplacen el cursor hasta abajo para encontrar su valiosa información.

Y, finalmente, Nutrired hace una campaña para promover la lactancia materna, que tiene, además de información precisa, avisos como estos, divertidos, estimulantes y concretos:

Ah, y un detalle más: en la campaña de la lactancia de Nutrired hay una encuesta sobre cuáles pueden ser las causas por las que se interrumpe -o no se da- la lactancia materna durante los primeros 6 meses y, aunque resulte increíble (y doloroso), el 34% (de 298 votos) afirma que esto sucede por recomendación del pediatra. De aquí que todas las madres debemos encargarnos de promoverla, no sólo con otras mamás, si no con los mismos médicos. Información que demuestre las ventajas invaluables de la leche materna hay de sobra… sólo es cuestión de compartirla. ¡Hágamoslo mamás, en blogs, en reuniones y en cualquier sitio! Si cada una logra movilizar al menos a otra madre, habrá al menos un chiquitín que lo agradezca.

😉

21 noviembre 2009 at 08:42 1 comentario

Una maratón por la lactancia materna: “Corre por ellos”

El próximo 22 de noviembre se correrá en Bogotá, Colombia, la maratón “Corre por ellos”, de Unicef, en defensa de la lactancia materna. La propuesta, que hace parte de la campaña Amor que nutre, busca crear conciencia sobre la importancia de la leche materna y recoger fondos (con las inscripciones, que valen $30.000 pesos) para su promoción. Aunque no puedo asistir, creo que es una iniciativa que vale la pena, mucho más si se conocen las cifras de la última Encuesta Nacional de Demografía y Salud del país, del 2005: según ella, el promedio de duración de la lactancia en el país es de 2.2 meses. Ojalá que realmente nuestra mentalidad se movilice y muchos más niños reciban el mejor alimento de la vida: mamás, ¡a correr, a nutrir y a vivir!

Para mayor información, ingresen a: http://www.correporellosunicef10k.com/ o aquí.

19 noviembre 2009 at 17:26 2 comentarios

¿Una vida mediocre?: mi percepción de la maternidad

Hace algunos años, cuando ni siquiera pensaba en ser mamá, un amigo calificó de “mediocre” la vida de una mujer que se había quedado en casa con sus pequeños. Y aunque no sé si el decidir ser madre de tiempo completo era lo que hacía mediocre la vida de esa mujer a los ojos de mi amigo, en ese entonces lo entendí así. No compartí su punto de vista, pero me guardé mis opiniones. Hoy que soy madre quiero hacer una defensa al respecto: criar un niño es el proyecto más importante que puede existir en el mundo y ninguna vida dedicada a hacerlo puede ser mediocre. Los niños necesitan amor, caricias, enseñanzas, compañía… ¿una madre y un padre, una nana, una tía, una abuela? Todo eso y más. Por ello, quiero expresar cuál es hoy mi percepción de la maternidad.

Maternidad

Cuando Laura Gutman plantea que la maternidad cumple una función social apunta, sin duda, al hecho de que criar a un niño es un reto que traspasa las fronteras de la vida privada, pues implica un proyecto a futuro para toda la sociedad. Y hablo de “criar” porque creo que la concepción y la gestación son valiosísimas, pero no incluyen lo que sigue de ahí para adelante: un proceso de crecimiento y, sobre todo, de aprendizaje, sin el que no podría hablarse de maternidad.

Y ahora la defensa: ¿Por qué creo que no se puede tildar de mediocre la vida de una mamá que opta por estar en casa para criar a sus hijos? Porque su tarea es ardúa y exige la puesta en marcha de todas sus capacidades, sin importar su nivel de estudios, su raza o su estrato. Ser madre es, en sí mismo, el papel más importante de una organización social… y madre, aclaro, es aquella que tiene a su cargo el futuro. Puede sonar a clisé, pero es cierto y supone una entrega y un compromiso que traspasan el ámbito personal.

Obviamente, hay madres de madres y esta defensa no significa un ataque a aquellas que no pueden estar al lado de sus pequeños. Constituye sí un intento de vuelta de tuerca a esa mentalidad occidental que rechaza (tácita o explícitamente) la decisión de estar en casa. ¿Frustración profesional? No creo. A una mamá puede vencerla a ratos el cansancio físico, mental o emocional (¡¡Un niño demanda atención 25 horas al día!!), pero eso no significa una negación de su ser como persona, como mujer, y, mucho menos, de su maternidad.

Del mismo modo, esta defensa es una crítica a legislaciones laborales como la de Colombia, donde apenas si se protege a las madres (ni hablar de los niños): los contratos laborales, cada vez más escasos, contemplan apenas una licencia de 84 días después del parto. ¿Qué pasa entonces con aquellas que quieran mantener la lactancia materna hasta los seis meses como lo recomienda, mínimamente, la Organización Mundial de la Salud? La tienen gorda… pues aunque haya una ley que promulga una hora menos de trabajo en la jornada laboral de madres lactantes, pocas pueden hacerla efectiva en la práctica, ya sea por temor, por exceso de trabajo o por incumplimiento (por parte del empleador) de horarios. Eso por no agregar que muy buena parte de las madres colombianas son cabeza de familia y que cada vez son más comunes relaciones laborales encubiertas bajo una forma nefasta de contratación, “de prestación de servicios”, que no incluye ninguna prestación social, que supone que el “contratista” (léase empleado) es el responsable de pagar su salud y sus pensiones y que, por supuesto, no reconoce para nada las licencias (ni siquiera la de maternidad). Como hace muchos años, nuestra legislación es para ángeles, pues no se cumple en lo absoluto en la realidad… o mejor dicho, sí se cumple, pero no en defensa de derechos ciudadanos que deberían ser naturales y legítimos, sino en defensa de intereses económicos asociados al capital. De ahí, quizás, el calificativo de mediocre… ¿cuántas familias pueden darse el lujo de tener en casa a una mamá?

La lucha por demostrar que las mujeres estábamos capacitadas para desempeñar trabajos intelectuales o físicos signados exclusivamente a los hombres dejó de lado la importancia de la crianza y, con ella, de la maternidad. No se puede aprender a ser hombre (y mucho menos desarrollar todo su potencial)  sino se cuenta con el apoyo, el cuidado y el amor de una mamá. La identidad feminina, como dice Gutman, se diluye en un mundo que niega la vida íntima (la del hogar). Lo importante, para muchos, es lo que pasa afuera y, en consecuencia, los niños se ven abocados a salir cada vez más temprano del seno materno: ahora las guarderías tienen salón de párvulos, los colegios exigen la certificación de una guardería -como instrucción previa- para recibir los niños que entrarán a preescolar y un etcétera similar. Quizás no ocurra lo mismo en todo el orbe (¡Ojalá!), pero es común acá. Las instituciones educativas para los pequeños son importantísimas, pero deberían ser optativas y, sobre todo, complementarias a una educación y formación familiar.

Y hay más. La maternidad, como dice también Laura Gutman, es un hecho dependiente: El bebé tiene necesidades reales, físicas, mentales y emocionales, que no puede suplir por sí mismo: no hay manipulación ni control en sus demandas, sólo un ser que no se vale por sí mismo y que necesita sobrevivir para formarse como ser individual y social. Su independencia en el futuro depende justamente de la seguridad que se le haya brindado al suplirle esas necesidades. Eso creo por lógica, simplemente. Y lo confirmo poco a poco en la práctica con Irene: apesar de su dependencia, se siente tranquila. Sabe que no está sola y eso, pienso, le da seguridad.

Un niño insatisfecho (es decir, un niño que se deja llorando para que se “acostumbre” a dormir solo, a comer a horas, a entretenerse por sí mismo y bla bla bla) será un niño (un hombre) con carencias y, muy probablemente, temeroso de su entorno. No creo que los niños deban habituarse a nuestras rutinas (no cuando están pequeños, al menos), sino que nosotros debemos habituarnos a las suyas… que, como cualquier mamífero, se establecerán por sí mismas, siguiendo un ritmo natural.

Y cierro con un recuerdo rápido, aunque esta discusión puede tener mucha más tela para cortar: Hace años, leí en un libro (La Décima Revelación, de James Redfield) que debía haber un adulto por cada niño para garantizar una mejor sociedad. Creo que ello resume lo que pienso de la maternidad.

Quizás parezca un poco exagerado y baste una familia extensa o una red de apoyo a las madres; quizás blogs y espacios virtuales como estos, que no gratuitamente se multiplican cada vez más, valgan como espacios de crecimiento y formación; quizás haya mujeres y niños felices a pesar de las nuevas exigencias sociales; quizás exagero al plantear la importancia del vínculo entre una figura materna y un niño, pero, en cualquier caso, estoy segura de que la vida de una mujer que está criando a sus hijos, en un sentido real, que suponga ir más allá de la televisión, no puede ser mediocre. A lo mejor la manera cómo lo haga no la comparta, pero su intención y el reto que un niño supone son suficientes para llenar de sentido su vida. Cada quien dirá y hará.

😉

16 noviembre 2009 at 19:56 6 comentarios

¡¡Irene y su sonajero!!

Ya lo coge con sus propias manos…  Y nos tiene lelos. 🙂

Y no es lo único nuevo que hace, también hay progresos al sentarse. Con decirles que ya, cuando ve al papá, lo primero que hace es intentar erguirse… sin el uno, dos y tres y todo. Jjaja. Una hermosura. ¿Les dije ya que nos tiene bobos? 😉

10 noviembre 2009 at 10:01 2 comentarios

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