Las bondades del ruido para dormir ;)

26 octubre 2009 at 08:46 1 comentario

La última vez que hablé del sueño de los pequeños fue para contarles sobre las dificultades que mi Irene tiene en el día para dormir. Hoy lo hago para señalar mi sorpresa al descubrir que mientras más ruido tenga alrededor mi chiquita, en el día, más fácilmente puede dormir. ¿Casualidad o norma?

Todo empezó a confirmarse la semana pasada, cuando Irene asistió a su primera piñata. Era miércoles y la pequeña llevaba, como es usual, una larga suma de siestas no hechas, acentuadas, además, por dos días de incomodidad y cambios que le adjudico a la falta que le hacía su papá, que estaba desde el lunes en un viaje de trabajo.

Llegamos al sitio en la tarde, a las 3 pasadas, cuando ya buena parte de los pequeños estaba corretiando de un lado para otro. Mi chiquita llegó dormida, pues justo cuando tomé el ascensor de mi edificio para salir, cayó en un sueño profundo… que seguramente duraría otros cinco minutos. La llevé a la mesa de las mamás y la dejé allí al cuidado de una de ellas mientras ayudaba a mi amiguita del alma con los pasabocas de la fiesta.

El número de niños fue creciendo y con ellos los gritos, las risas, la música, el número de mamás y sus puestas al día y el ruido en general. Pasada una media hora, Irene abrió los ojos, miró todo con atención, pasó a mis brazos y comió. Se quedó despierta, sentadita en mis piernas, mirando a los niños reunidos en un círculo, respondiendo con gritos felices cada pregunta de los recreacionistas. Mi chiquita se río, gritó, manotió (debo decir, por cierto, que es una leo típica, que adora las fiestas, el ruido y la música… nada heredado o aprendido en mi casita, donde disfrutamos de los sonidos de la naturaleza por pura costumbre ya asentadísima). Cuando vi su felicidad y emoción, decidí sentarme en la mesa de los chiquitos, más cerca de donde estaban ellos, con el propósito de gozar al ritmo de ella y propiciar que, al tenerlos más cerca, interactuara más. Vimos títeres, comimos helado, nos reímos, bailamos… Y fueron pasando los minutos hasta que dieron las 5:00 p.m. y, como era de esperarse, salió a relucir su cansancio.

Salimos al parque que circundaba el salón, caminamos, hablamos, pero mi niña no se durmió. Volvimos al recinto y caminamos otro ratito (ella, todo el tiempo en mis brazos), hasta que la peque cayó… ¡Irene se durmió nuevamente a pesar de (¿o quizás por?) la música, los gritos, las risas y el barullo de las conversaciones! La pasé a su sillita y siguió profunda por otra hora, hasta que salimos de la fiesta y se montó en el carro para ir a su casita. Ahí sí, acompasada por el ruido del motor, abrió los ojos. Y al llegar, lloró un poco (estábamos un tris pasados de su hora habitual de la rutina nocturna), comió y durmió. Pensé que iba a despertarse pronto por la gran estimulación que había tenido en la fiesta, pero no, pasó la noche como siempre, con sus despertares habituales y sus tomitas de leche.

Yo, por supuesto, me siento agradecidísima de que mi hija no sea hipersensible y que pueda dormirse en cualquier circunstancia. De hecho, creo que hemos tratado que duerma en el día con los ruidos habituales de la casa (pero ya he dicho que la nuestra no es especialmente ruidosa), pero me sorprende descubrir, casi como si la norma fuese justo la contraria, que mi chiquita se relaja y se duerme más fácilmente en medio del barullo. En más de una ocasión, tras pasearla por toda la casa y mecerla y arrullarla con un “shhhh”, he terminado por ponerle música fuerte (pop, bossa nova, flamenco,…), mucho más efectiva a la hora de dormir

Pregunto entonces: ¿será casualidad o empezará a ser norma? Y aclaro que ninguno de los ruidos con los que últimamente mi niña se duerme son ruidos blancos, repetitivos (de secador, agua corriendo o lavadora)… No, no, no.  Son ruidos variopintos, más cercanos a una fiesta que a un motor. Obviamente, no es que sean infalibles: Irene sigue siendo una chiquita más diurna que nocturna, con dificultades para dormir en el día y con unos sueños profundos en la noche -de hecho, anoche, por primera vez, pasó la noche de largo, durmiendo desde las 7:30 p.m. hasta las 5:15 a.m.😉 … Pero, insisto, es sorprendente.

Y no sigo porque ya se fue largo y la peque, tras su pequeña siesta matutino, acaba despertarse. ¿Alguien saca alguna conclusión?

Entry filed under: Crianza. Tags: , , , .

Irene y la historia de su nombre Irene… y su bla bla bla *)

1 comentario Add your own

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


De sol a sol

octubre 2009
L M X J V S D
« Sep   Nov »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

Contenido protegido

NO SE PERMITE USAR NI LAS FOTOS NI LOS VIDEOS DEL BLOG La casita de Irene a no ser con consentimiento expreso y por escrito. Todo el contenido de esta web se encuentra protegido (a no ser que se especifique lo contrario) por una licencia Creative Commons tipo Reconocimiento-No Comercial-Sin Obras Derivadas.

Categorías


A %d blogueros les gusta esto: