Archivo para 25 enero 2012
“Make a wish”: Nuestros proyectos
Llevo días en una discusión interna sobre si debo o no plantearme objetivos o proyectos para este año. Por un lado pienso que hacerlo equivale a desconocer el goce que siento -y requiero- ante un fluir natural de la vida, que apunte al presente sin más. Por otro, reconozco que esa proyección es una buena manera de concretar deseos y sueños, y darle un “orden” a la vida y a las prioridades que tengo (para mí y para mi familia, por cierto). Finalmente, ayer encontré un post muy lindo de Victoria -¡ella es siempre tan capaz de simplificar lo que parece tan complejo!
– sobre el tema que ha terminado por redimir ambos puntos de vista y darme paz: voy a pensar en proyectos mensuales. Hacerlo, creo, me da ese pedacito de libertad que necesito y no quiero olvidar.

Imagen de Martin Kenny, tomada de Seen Objects, su fotoblog.
Pues bien, quizás mi lista no contenga 12 deseos-proyectos, quizás sean más, quizás sean menos. A lo mejor, incluso, termine enunciando montones de ellos más allá de enero (idea que no le disgusta a la parte de mí que se siente un poco apabullada con eso de que al empezar el año “hay” que planear) o me quede corta con mi capacidad de hacerlos realidad. Pero no importa: quiero soplar la velita o la florecita de mis sueños y dejarlos volar. Así que empiezo.
- Quiero que la alimentación de mi familia sea saludable, hogareña, orgánica y familiar. Obviamente, si han leído este blog en otras ocasiones, éste no es un deseo nuevo… ni siquiera es algo en lo que no hayamos realizado intentos. Creo firmemente que vamos por muy buen camino (cocinando en casa, usando principalmente productos orgánicos, evitando el consumo de productos procesados, sembrando una huerta -que nos pide cuidados-, haciendo ghee, yogur y kéfir en casa -esto es nuevo y es algo que me encanta; gracias a ello estoy apreciando y buscando la leche cruda, por demás
-…), pero también pienso que tiene que ser un deseo consciente y constante. De otro modo, quizás no se hará realidad. Los resultados posibles son, a parte de menús deliciosos y de un montón de tiempo en familia -en el que sueño a Irene participando en los procesos de consecución de ingredientes y preparación de las comidas-, una vida más saludable para todos y una conciencia de respeto y cuidado del entorno que nos rodea. Quizás el impacto parezca poco, pero para nosotros, una familia pequeña, es inmenso. - Quiero adentrarme más en la educación en casa, potenciar los aprendizajes de nuestra chiquita (no con tareas o ideas impuestas sino aprovechando las inquietudes que ella misma nos plantea) y darle más ritmo a nuestra rutina. Básicamente porque siento que ella cada vez quiere aprender y entender más y porque los días se nos pasan tan rápido -y a veces con una sensación grande de vacío- que quiero disfrutarlo más (con menos pantalla, menos internet y más parque, más baile y más amigos).
- Quiero escribir (tengo un libro en mente… que nace, justo, de este blog) regularmente y desarrollar proyectos que se me han quedado en el cajón.
- Quiero mejorar el presupuesto familiar, con una meta de ahorro viable y sin salir (yo) a trabajar (el sueño de todos, ¿cierto? Jjajaj. Si alguien tiene la fórmula, me encantaría conocerla.
). - Quiero hacer proyectos en casa: de costura, de cocina... Me gustaría ser más “craft” (Quizás, lo que quiero en realidad, es poder disfrutar más de ese estar en casa, haciendo cosas útiles y hermosas. Mover mis manos sin pensar).
- Quiero bailar. Este deseo puede parecer extraño y quizás suene muy global (¿un solo mes para hacerlo? Ni pensarlo). Pues bien, es un proyecto que ya está en proceso, sin pretensiones profesionales ni nada que se le parezca: quiero despertar mi cuerpo, reconectarme con mi alma, despertar mi sensualidad, quiero sentirme ágil y saludable, quiero que no me duela la espalda, quiero poder saltar. Ah, y quiero que Irene también baile… aunque, a decir verdad, ella lo quiere mucho más, ¡pero no logro encontrar unas clases de ballet para niños de menos de 4 años! Sigo buscando. Las mías, no de ballet sino de meditación en movimiento a través de la danza, ya están.
Hoy paro en este punto y traduzco algunos deseos en proyectos (con la idea de que los buenos hábitos perduren en el tiempo):
- Mes culinario en casa (para el que me inspiraré, entre otros, en el Real Food Challenge -del año pasado y el que vendrá este año en marzo- de Not Dabbling in Normal y en chefs conscientes y activos como Jamie Oliver) -marzo-.
- Curso de Lectoescritura y participación en la Escuela libre el línea Aprende con alas -enero-.
- Participar en el NaNoWriMo -noviembre- (aunque para entonces espero tener ya una rutina de escritura establecida, que incluya al menos un post semanal).
¿Sugerencias? ¿Ideas? Ya sé que esta entrada es más un compromiso personal, pero me encantaría que verbalizarlo abra puertas a otras formas de hacer esos deseos realidad (entre otros tantos que sí elevamos al cielo, pues pueden desbordar nuestra capacidad de obrar).
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